Noia Portus Apostoli puja por la permanencia y se estrena en casa con un triunfo brillante ante Osasuna Magna Xota (5-1)
Empezó amenazando el cuadro dirigido por David Palmas, con las dos primeras llegadas sucediéndose sobre el marco visitante. Pero la lata la abrió el conjunto navarro, por medio de un Ion Cerviño que recogió el rechace de un disparo al larguero previo de Toni Escribano para batir a Peixe en el 2’. Como si nada hubiera pasado, el Noia se quitó el polvo y siguió a lo suyo, haciendo trabajar a Asier con protagonismo de Altamirano.
De tanto insistir en ataque y apretar arriba en defensa, los blancos forzaron el error rival y lo aprovecharon. El resbalón de Pachu concedió una ocasión de oro a David Pazos, que superó a Asier en el uno contra uno para el empate, aún sin llegar al ecuador del primer tiempo. Y apenas superado, en el 11’, Power completó con un remate letal al palo corto una remontada que hacía justicia a lo que se veía en el parqué: un Portus Apostoli dominando a un desorientado Osasuna Magna, que temió irse con mayor desventaja a vestuarios tras el disparo al palo de Diego Fávero.
El brasileño se quedó con las ganas de anotar el tercer tanto, pero en el reinicio lo compensó dándolo. De su rápido saque de banda con las manos nació el 3-1, convertido en el 22’ por Pirata. Con esta, el capitán suma 9 dianas en Liga y ha marcado en 8 de las últimas 9 jornadas, en las que el Noia ha iniciado su línea ascendente.
Peixe, con dos paradas a sendos intentos de Toni, evitó la hipotética reacción de un Osasuna Magna que no llegó a encontrarse cómodo en ningún tramo del partido. Buena culpa de ello la tuvo un Portus Apostoli brillante en faceta defensiva e incisivo en la ofensiva, consciente de lo que tocaba hacer en cada momento.
Con Thierry marrando una clara oportunidad sin Asier entre palos y la poca fluidez de los suyos, Miguel Hernández se olió que era ahora o nunca e introdujo a Dani Saldise como portero-jugador a siete minutos del final. El guión no cambió ni un ápice, y, de hecho, solo llevó a la sentencia noiesa. Los goles de Altamirano y Rubi, unidos al debut de Guilherme, pusieron la guinda a una defensa del cuatro para cinco inquebrantable y a un partido fantástico de todo un equipo que, al fin, pudo regalarle a su afición lo que tanto merecía y habían buscado juntos.
Se hizo de rogar, pero aquí está. La racha sin victorias, los infortunios de cara a puerta... todo eso quedó atrás hace tiempo, y a la buena dinámica que los noieses atraviesan desde el inicio de 2025 solo le faltaba esto: ganar en casa. Justo a tiempo para hacer del Agustín Mourís un fortín clave de cara a la permanencia que ahora ven más de cerca, todavía en la 15ª plaza pero con los mismos 15 puntos que el ATP Iluminación Tudelano Ribera Navarra FS, que juega este miércoles.